viernes, 9 de noviembre de 2018

Constant concept

CONSTANT CONCEPT

La primera vez que escuché la música de Charly García tenía 14 años. Recuerdo que en un campamento de invierno una chica cantaba “dame un poquito de amor, no quiero un toco” como si se tratara de algo gracioso y yo no tenía ni idea de que estaba hablando. Poco después llegó a mis casi adolescentes oídos el estribillo aquel de “No voy en tren, voy en avión, no necesito a nadie a nadie alrededor” que se me pego como se pega un hit. Repetir y repetir cantando ese verso hasta el hartazgo. Y entonces, providencialmente,  mis padres tuvieron que viajar a Buenos Aires (algo que no era para nada habitual) y les pedí que me trajeran ese disco: “El último de Charly García por favor”, que resulto ser Parte de la religión.
Corría el año 1987 y los discos todavía no llegaban a Concepción con la rapidez que mi ansiedad pedía. Hasta ese momento mi relación con la música venía por el lado de mi madre, que cantaba folklore mientras cocinaba; por el coro de la escuela al que nunca me llamaron, (una espina clavada que posiblemente me haya hecho odiar a los coros para siempre) y desde los 12 años por las canciones que había aprendido a tocar en la guitarra (con el Lali Bonfantino), casi siempre folklore (zambas, chamamés) y algunas canciones de Piero y de Serrat, del que una de mis hermanas mayores era fan.
De rock nacional nada de nada. Ese disco de Charly fue entonces la apertura a un montón de puertas  y músicas y sonidos. Creo que lo escuche 3 o 4 veces por día durante meses y descubrí que Parte de la religión no era solo el hit No voy en tren. Me gustaban todas las canciones, pero sobretodo Buscando un símbolo de paz; Rap de las hormigas (la palabra rap era por esa época algo absolutamente desconocido por estos lares), Necesito tu amor, Adela en el carrousel  y una larga cadena de etcéteras.
Lentamente, en una época donde no era sencillo conseguir los discos (en realidad eran cassettes) , fui encontrando material viejo de García (que era completamente nuevo para mí) como las canciones de Sui generis, el vivo de Serú Girán que abría con No llores por mí Argentina; siempre grabando cassettes en casas de amigos que tenían su música y eso además me llevo a conocer otros artistas como Fito Páez; el flaco Spinetta, y las bandas más modernas que se habían hecho populares con el retorno de la democracia pocos años atrás.
Creo que los primeros discos solistas de García marcan un hito insuperable con sus enormes canciones, el impecable sonido, y un swing y concepto de altísima calidad. Probablemente nadie se atrevería a discutir Yendo de la cama al living (1982); Clics modernos (1983); Piano bar (1984); Parte de la religión (1987); Como conseguir chicas (1989) (la joya oculta) o Filosofía barata y zapatos de goma  (1990). Después los escándalos y su fama de transgresor empezaron a ocupar cada vez más espacio en los tabloides  y vinieron algunos trabajos como La hija de la lágrima (1994); la etapa que el bautizó de maravillización Say no more con discos desparejos, algunos buenos momentos artísticos como su Unplugged de MTV (1995);  Influencia (2002) y poco más para destacar.
García estuvo a punto de morirse más de una vez, fue internado por su propia familia en clínicas de desintoxicación (y escribió de eso). Sus bandas nunca recuperaron el sonido que tenía en los 80, años en los que armaba sus equipos con grandes músicos como el fallecido Negro García López; Hilda Lizarazu, etc.
Casi olvido decir que también tuvo tiempo e inspiración para grabar dos preciosos discos con Pedro Aznar: Tango (1986) y Tango IV (1991), este último con grandes participaciones de Sandro, Jorge Luz y Alfredo Alcón. Ni Aznar, ni Lebón, ni ninguno de los grandes músicos que lo acompañaron, llegaron nunca a brillar tanto como lo hicieron a su lado. 
En el año 2017 se editó Random, un disco con 10 canciones totalmente nuevas que demuestran que García no se da por vencido ni aún vencido. La máquina de ser feliz es un hit con una melodía típicamente Charly, de estribillo adhesivo para agitar encendedores (en otra época, no?) y la ironía final de “la máquina de ser feliz, la tiene el Papa, la tengo yo”. Ella es tan Kubrick es un rockito que alude a films de Stanley (Lolita; Resplandor; Full metal Jacket) y te dan ganas de bailar instantáneamente. Primavera me parece una de las mejores canciones de Random, “y seremos hoy más jóvenes que ayer, es que el sol nos va a invitar a renacer” reza García sobre una melodía bellísima.
Sigue Rivalidad otra hermosa canción (que remite  a Locomotion) en la que el bigote bicolor reivindica su postura ante la vida “pero nunca van a conseguir cambiarme baby”. Otro no aporta demasiado más allá de la queja sobre  los psicoanalistas, pero en Lluvia vuelve el mejor García: “ya ves amantes otra vez, por eso es que hoy llovió” canta sobre una línea melódica de innegable lindura. Believe es un rock en inglés para mover la patita y revolear la cabeza  y después llega una canción teñida de la veta humorística de nuestro héroe: Amigos de Dios, en clara referencia a los pastores brasileros de la tele medianochera, es un ejercicio de protesta y risa. Spector es una preciosidad que homenajea a Phil, el productor que creó ´la pared de sonido´ (Wall of sound) y el cierre llega con Mundo B, de temática heavy y cierre en english beatlesco: I want a hold your hand… She loves you yeah.
Random es un muy buen disco, sobre todo si pensamos que ya nada se esperaba de Charly García.  Pero aquí lo tenemos, renaciendo como el ave fénix una vez más, subido a sus grandes canciones. Ante la desmesura y la calidad de la obra pasada, es posible que ninguna de estas composiciones  esté en un tracklist de tus preferidos. Pero eso no le quita valor a Random. Al contrario, en una época donde la calidad artística decae cada vez más, este disco es un soplo de aire fresco y esperanza.


Para los interesados aca va el link de Random, Charly García

6 comentarios:

  1. Me encantó y también el pedacito que te pude dar yo. Me siento orgullosa de ser tu hermana. Orgullosa de tus palabras, orgullosa de tu claridad para escribir, te quiero mucho Javi

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    1. Gracias Ali!!!!! Si, lo de Serrat sabes que es tuyo. Antes de Charly conocí a Joan Manuel

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  2. Ejercitar la memoria como si fuera un músculo olvidado, ciertamente es tentador. Ahora que tengo más porcentaje de pelos blancos en la testa y en el cansado lomo, me animo a recordar. Gracias Javier por ayudarme. Abrazo de gol!!!

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    1. Que buenooooo....viajar entre el pasado y el presente..estamos hechos de todo eso. Abrazos!!!!

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  3. Querido amigo: empezar un blog con una nota sobre Charly y particularmente sobre su última obra, es como hacer en los primeros diez minutos del primer tiempo; para que no queden dudas. Que decirte...no puedo hablar con objetividad si se trata de García. Estoy marcado por sus canciones y mi historia de vida no la concibo sin su intervención. Particularmente cuando sale Random, me sucedió lo mismo que cuando compré "como conseguir chicas" (fue el primer disco que compré de charly, en cassette). cuando terminaba el ultimo tema, volvia otra vez desde el principio, tal como mencionas vos con parte de la religión. 30 años mas tarde, con la tecnología del siglo XXI y todo lo que ello implica, la sensación de plenitud sigue siendo la misma. Muy buena nota. SNM

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    1. Hola amigo... cuentame quien eres aunque estoy seguro que si me dices amigo es que lo somos....Gracias por tu aporte y me alegro que te haya gustado la nota!!!

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